Llega un momento en que, tras mucho aguantar, la empresa familiar está al borde de la crisis. Ya no es momento de decir que se utilicen los fondos de emergencia, porque seguro que ya se habrán utilizado, ni se recurra a otros asesores, porque seguramente ya se habrá hecho. Es el momento de diseñar nuevas estrategias, o volver a abordar las que ya se utilizan antes de llegar a una situación irreversible que lleve a la quiebra del negocio.
Cuento con 33 años de experiencia en las áreas de Contabilidad, Auditoría e Impuestos en la firma Salles, Sainz – Grant Thornton, 12 años de experiencia en la institucionalización y gobierno corporativo de empresas familiares y en apoyar a las familias en la elaboración de protocolos familiares.

