La inscripción de una Persona Moral en el SAT es más complicada que la de una Persona Física, ya que previo a acudir al SAT el nuevo contribuyente (Persona Moral) tuvo que haber pasado por la creación del “Acta Constitutiva” por medio de notario, obteniendo también el poder general del representante legal para actos de dominio y/o administración.
Para después acudir a las oficinas del SAT, no sin antes generar la Pre-Inscripción desde la página de la autoridad fiscal.