El empleo de la tecnología ha venido a facilitarnos muchos aspectos de nuestra vida pero al mismo tiempo ha creado una necesidad constante de actualización que sin duda tiene un costo; este costo puede resultar muy alto dependiendo qué tanto estemos dispuestos a invertir en ello; lo anterior aplica tanto a las personas en su vida cotidiana como para las empresas, independientemente del tamaño de éstas.