Contratar trabajadores con experiencia, factor clave para una empresa exitosa


La experiencia es un billete de lotería comprado después del sorteo. Gabriela Mistral

Por CPC. José Mario Rizo Rivas
Socio Director de Salles Sainz Grant Thornton, S.C.

Durante  las últimas décadas, los departamentos de recursos humanos de toda empresa, impulsados un tanto por razones supuestamente financieras, marcaron una tendencia, por no decir política, consistente en erradicar a todo aquél que haya cometido el error de llegar a su quinta o sexta década de vida, especialmente para ser reclutado, aunque también para ser forzosamente jubilado.

Si bien, actualmente dicha tendencia no ha perdido vigor, el horizonte de los hoy llamados “Baby Boomers” se vislumbra más como un amanecer que como un ocaso, especialmente para aquellos que no dejaron de crecer en el campo profesional e intelectual.

Al margen de lo injusto o discriminatorio para la persona que por su edad puede ser rechazada para ocupar o permanecer en un puesto de trabajo, la intención de las siguientes líneas se concentra en presentar algunas razones por las cuales es redituable incluir a las filas de la empresa a quienes superan ya los 50 años.

Razón 1. El insuperable valor de la experiencia.

Frank Lloyd Wright, famosos arquitecto estadounidense, de cuyas obras destaca el Museo Guggenheim de New York, expresó “Un experto es un hombre que ha dejado de pensar: sabe.”, frase que ciertamente no se refiere a la acepción de experto como especialista sino como aquél hombre con experiencia que su saber no deriva de una deducción lógica o del aprendizaje teórico o académico, sino probablemente de una vivencia real, en la que no solo se enfrentó con un problema particular en más de una ocasión, sino que seguramente lo superó en cada caso de diferentes formas.  “Verdadera maestra de la vida no hay más que una, la experiencia; y tiene escuela abierta para todos”. Pedro Salinas

Este valor intrínseco de la experiencia, que difícilmente se puede referir caso por caso en el currículo de un profesionista,  tiene hoy en día más reconocimiento en el mercado laboral de lo que pensamos, especialmente en países como España, en los que un valor agregado de los adultos mayores de 50 años es, a diferencia de los jóvenes, haber vivido varias crisis económicas, lo que incuestionablemente otorga un enfoque más amplio cuando se trata de resolver problemas complejos con recursos limitados.

Aunque lo anterior suene difícil de comprobar, y puedas pensar que la experiencia no siempre garantiza resultados específicos, por alguna razón te preferirías ponerte sin pensarlo bajo el ojo clínico de un médico de 50 años que el de uno de 30 si te dieran a elegir, entonces por qué no pensar así al momento de elegir un candidato para un puesto estratégico de tu empresa.

En suma, la experiencia profesional hoy por hoy resulta el activo más valioso que las empresas exitosas esperan encontrar en sus puestos directivos.

Razón 2. La Prudencia, nota distintiva de la madurez.

En una sociedad que rinde culto a la juventud, prueba de ellos son los medios de comunicación, es común atribuir a los carentes de años, una serie de virtudes como son la agilidad mental, la generación de nuevas ideas, el ímpetu y hasta la ambición, especialmente esta última característica atrae a las empresas a contratar jóvenes por encima de adultos mayores, pues se tiene la creencia de que los primeros trabajarán por más tiempo, con más intensidad y por menos dinero, que obviamente gozarán de una mejor salud y tendrán en general una mejor actitud.

Sin embargo, tomar en consideración solo el lado bueno de las cosas, es una receta perfecta para perder la objetividad y cometer errores.

¿Qué hay del lado menos brillante de una plantilla laboral exenta de personal mayor de 50 años de edad?

“No soy tan joven como para saberlo todo”, decía  Oscar Wilde, revelando un ejemplo muy claro de virtud que generalmente se adquiere con los años, la prudencia; vista esta no como un sinónimo de discreción, sino mejor entendida, como lo hacía Aristóteles, como la capacidad de deliberar y deliberar bien, es ciertamente una cualidad propia de quienes más pausadamente piensan, entienden y luego actúan.

Claramente, la capacidad de la deliberación no está reservada para quien más años tienen, pero siendo honestos no es característica arquetípica de la juventud, que es impaciente para hacer notar que sabe y que tiene la respuesta a cualquier pregunta en la punta de la lengua.

Bajo la clara fortaleza que brinda la prudencia, las empresas deben apostar a una composición de una plantilla laboral más heterogénea en edades a fin de no prescindir de frescura pero tampoco de madurez en la toma de decisiones.  “ La experiencia es la enfermedad que ofrece el menor contagio.” Oliverio Girondo

Razón 3. A mayor edad mayor satisfacción profesional.

De acuerdo a un estudio practicado a una empresa española, los empleados mayores a 50 años de edad revelan una mayor satisfacción en sus trabajos. Concluye el estudio que siete de cada diez trabajadores mayores de 50 años dicen sentirse satisfechos en sus trabajos, comparado con uno de cada dos para los trabajadores de entre 25 y 31 años.

Curiosamente, se ven los mismos resultados cuando se pregunta qué trabajadores se sienten más atrapados en sus trabajos. Esto sorprende, ya que los mayores son los que menos alternativas tienen de cambiar.

El mensaje debe ser claro a los que buscan trabajadores, se debe tener un porcentaje de trabajadores mayores en la plantilla pues  están satisfechos, felices, cómodos, no están buscando cambiar y son positivos y no negativos[1].

Razón 4. Los mayores de 40 años tienen una formación académica más integral.

Fernando Arnal, director de recursos humanos de una mayorista farmacéutica española, asegura que en el mercado laboral de los próximos diez años, se apreciará un fenómeno consistente en que el grueso de profesionales universitarios y con mayor formación académica se concentrará en mayor grado en personas de mayor edad.

Este fenómeno, se debe a que una parte de los jóvenes de hoy sólo quieren puestos sin demasiada formación que puedan satisfacer a corto plazo sus necesidades económicas.

El aumento en la tecnificación de los estudios superiores ha generado que los jóvenes que prefieren este tipo de formación a la universitaria se inserte más pronto en el campo laboral, sin embargo la tecnificación y sobre-especialización, si bien es atractiva a corto plazo, está reduciendo cada vez más ciertos perfiles profesionales cuyo principal atractivo es precisamente la “universalidad” de enfoques, que son propios, valga la redundancia, de la formación universitaria, que por un tiempo fue la única forma de educación para quienes hoy superan los 30 años de edad.

Bajo tal orden de ideas, los puestos que requieren una formación más integral, como lo son los puestos directivos o multidisciplinarios, seguramente estarán concentrados en quienes superan hoy los 35 años de edad, y en el futuro en quienes sacrifiquen la visión de corto plazo por el enriquecimiento que ofrece y ofrecerá la formación universitaria tradicional.

Razón 5. Honestamente lo necesitamos.

Más allá de que el derecho al trabajo digno y socialmente útil tiene el rango de garantía individual conforme a la Constitución que nos rige a todos los mexicanos, el acceso al trabajo para los adultos mayores, debe ser un asunto de interés colectivo, en el que incluida la iniciativa privada, se tome una postura más seria al respecto, sin aplicar tajantemente estereotipos que en un futuro cercano nos conduzcan a una inminente crisis económica.

Sin muchos rodeos, se precisa entender que un trabajador promedio puede seguir siendo productivo más allá de los 65 años de edad, y por lógica, extremadamente útil durante su quinta década de vida, no coincidir con esta idea pone en grave riesgo el sistema actual de pensiones. Considerando que de la expectativa de vida promedio del mexicano aumentó 14 años, la edad forzosa de retiró debió haber aumentado en la misma proporción, y mínimo establecer la edad de retiro en 68 años de edad, y no mantener un modelo de pensión originado cuando el promedio de vida era de 45 años.

De continuar con un sistema de pensiones como el actual, será insostenible cubrir el volumen de personas que se pensionan con las aportaciones que realizan los que trabajan, puesto que para ello se requiere que exista un superávit de los segundos, situación que no está garantizada conforme lo prevén los pronósticos poblacionales del país.

Según datos del Consejo Nacional de Población, para el año 2020, la población mexicana reflejará el envejecimiento de la población, el sector menor a los 15 años representará el 22.04%; el ubicado entre los 15 y 34 años el 32.58%; mientras que la población entre los 35 y 64 años se incrementará significativamente al 37.15%; la población de 65 años y más representará el 8.22% de la población, el doble de lo que se registra actualmente.

Si se mantiene esta tendencia para el 2050, habrá un adulto mayor por cada dos mexicanos, sin duda ello supone retos pero también supone que seremos una población más sabia y depende de nosotros que sea más próspera.

«Representa un gran placer conversar con las personas de edad. Ellas han recorrido el camino que todos debemos seguir y saben dónde éste es áspero y difícil y dónde es llano y fácil.» 

Conclusión

En el próximo proceso de contratación que tú o tu empresa esté por implementar, pide a tu departamento de reclutamiento que sin importar la vacante o el sueldo no publique en la convocatoria para el puesto, la frase “mayores de 40 favor de abstenerse…”, no solo es denigrante y habla mal de tu empresa sino que es anacrónica, no es acorde con el modelo económico que el país requiere, abona a un sistema de pensiones riesgoso y lo más importante, te privará de una gran oportunidad para enriquecer tu empresa con el activo más valioso, la experiencia.

Adicionalmente como lo decía Platón “Representa un gran placer conversar con las personas de edad. Ellos han recorrido el camino que todos debemos seguir y saben dónde éste es áspero y difícil y dónde es llano y fácil “. Por lo que no debemos desaprovechar esas experiencias que nos permitirán obtener mejores resultados e incurrir en menores errores.

“Cuando yo tenía catorce años, mi padre era tan ignorante que no podía soportarlo. Pero cuando cumplí veintiuno, me parecía increíble lo mucho que mi padre había aprendido en siete años.” Mark Twian

[1] Datos recogidos por Onésimo Álvarez-Moro, revista Mundo Laboral.

3 comentarios en «Contratar trabajadores con experiencia, factor clave para una empresa exitosa»

  1. Buenas tardes,

    Debo decir que es un buen artículo considerando que es subjetivo en su totalidad, sin embargo los puntos que se mencionan son una realidad que muy pocos ven; creo que hoy en día se le da más importancia a la rentabilidad a corto plazo que a una empresa consolidada y con permanencia en el largo plazo.

    Definitivamente un balance entre profesionistas jóvenes y no tan jóvenes puede ayudar bastante a enfrentar las dificultades de nuestra sociedad actual.

    Responder
  2. BUEN TEMA OJALA SE MODIFICARA LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO Y SEGUIR MANTENIENDO A LOS MAYORES DE EDAD Y CIERTO A LOS JÓVENES LES PAGAN POCO PERO HAY INFINIDAD DE ERRORES.

    Responder
  3. Ciertamente ocurre ya no quieren dar oportunidad, a personas mayores aunque se tenga experiencia, en las paginas de reclutamientos especifican un edad, que caso tiene mandar curriculum, si ni siquiera los leen.

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